En morado

Flamenquis…

Me encantan los trajes de flamenca morados. Se vienen llevando desde haca unos tres años con mucha más fuerza que antes, sobretodo las telas moradas (bien popelín bien elásticas, incluso los rasos) con los lunares de galleta en blancos.

Generalmente se suele combinar con verde, amarillo,coral, beige,  rosa (para mi gusto un tanto empalagoso aunque depende de la tonalidad que uséis) rojo, negro e incluso naranja… un poco de todo.

Hermanas Serrano 2

Un traje morado es por sí elegante, suele sentar bien a casi todas las mujeres y no entiende de día o noche.

Foto Cristóbal. Expo Flamenca, pasarela de Pilar Vera,12-02-09.Lo más sencillo es, como el que veis en la imagen, combinarlo con blanco o, si lo encontráis con el lunar o el estampado en beige con este color.

Lo cierto es que este año que tanto se llevan los encajes de bolillos encontrar una tela morada con beige y meterle un encaje de bolillos en este tono con unos buenos flecos, de los largos (y caros, claro)  es ideal. Imaginadlo en tipo canastero, por ejemplo, o simplemente con dos o tres volantes y el encaje… una preciosidad.

En ese caso podríais meterle la flor en unos tonos rosáceos, estas flores que suele sacar Pol Núñez con unas tonalidades que hacen que las flores parezcan reales, así como entre rosa y vino tinto… espectaculares.

Por su parte, Pepa Castro nos propone combinarlo con un aguamarina pero sin recargarlo, dejando que este tono tirando a buganvilla destaque sobre el cuerpo de la mujer vestida de flamenca.

Pepa Castro simof 2009

Sencillo, discreto a la par que elegante. Este vestido de Pitusa Gasul es ideal para mujeres y para aquellas mamis a las que os gusta vestir a vuestras niñas igual que vosotras en feria.

Pitusa Gasul 2009-2

Este año, además, que se llevan los tonos envejecidos o empolvados que, como dijo una de mis flamencas en un comentario, es una tonalidad a tener en cuenta si el morado lo veis muy triste o serio y el malva aniñado.

Mirad que monería de vestido de Carmen Jarén, sencillo y elegante. Me parece muy acertado (eso sí, los zapatos negros no, por favor). Además, ponerle a este tipo de tonos tres claveles rojos, naturales, es ideal, recordando lo viejo, antiguo, ese sabor añejo, esos años atrás a los que nos lleva el color del vestido.

Carmen Jaren simof 2010

Así que nada, a pensar si os vais a vestir de morado nazareno o de malvita bebé pasando por todo tipo de combinaciones de colores y no os encerréis sólo en blanco o beige que hay más colores, como os he dicho arriba, que le pueden ir geniales, sobretodo a telas estampadas que podáis encontrar.

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Besitos por bulerías!!

De espaldas…

Flamenquis…

Una espalda bien hecha, bien bonita en un traje de flamenca es esencial.

vicky martin berrocal 2010-11

Hace varios años, unos cuantos ya, nadie quería escotes en la espalda, supongo yo que sería porque nuestras antecesoras quedaron cansadas de esas tremendas espaldas con las mangas de clavel gigantescas que en muchas ocasiones se caían y en otras se clavaba el cordoncillo de tanto que se lo apretaban las pobres. ¿Las recordáis?

Paradojas de la vida, ahora han vuelto los escotes.. y que bonitos, veamos unos cuantos ¿no?

Los detalles en los escotes de las espaldas, los volantes, lazos o entredós… quedan muy bonitos en el traje de flamenca ¿verdad? Un escote puede resaltar una parte muy sensual de la mujer como puede ser la espalda pero como todo tiene sus pros y sus contras.

BoBa Photo

Estos primeros escotes que os planteo me parecen muy interesantes pues si os fijáis guardan la cintura de la mujer permitiéndole así marcar la figura, no olvidéis que si el escote es más bajo que la cintura podéis perder la forma y eso no le favorece a todas las chicas pues ¿qué sería de un traje de flamenca sin las curvas de una mujer?

Peinados de flamenca 5

Las tirantas son siempre una opción pero no nos permite el lujo, al menos a mí no me gusta demasiado, de usar mantoncillo y hay quien dice que “un traje de flamenca sin flecos no es traje de flamenca”

Escotes altos, bajos, incluso extraños pero tened siempre en cuenta que si lleváis un buen escote delantero corréis el riesgo de que las mangas se caigan y estéis incómodas. Se supone que si el traje está bien hecho y queda bien asentado no ha de pasar pero yo no me la jugaría demasiado por una simple razón: un escote, delantero o trasero, que quede demasiado alto siempre tiene arreglo pero cuando se le mete la tijera… ahí ya poco arreglo hay.

LOLI VERA

 

Por supuesto está el truco de poner, por dentro del traje, unas presillitas, pequeños elásticos, corchetes… al gusto, para sujetar el traje de flamenca con el sujetador y así también aprovechar y que no se vean las tirantas del mismo que tan horrible queda en una flamenca.

Si lo hacéis por detrán en forma de V, un consejo, ponedle flecos al traje, eso le quedará genial.

Hasta pronto flamencas mías!!!

Besitos por bulerías!!

Lina.

Muchas sabéis lo mucho que me gustan los trajes que hace Lina, de hecho, la considero el arte y la madre de la moda flamenca, pero esto sólo es mi opinión.

Hace poco se presentó la nueva colección que hace referencia a su 50 aniversario en este mundo tan fantástico que es el de la moda flamenca.

Ni que decir tiene que Lina ha realizado trabajos para grandes personajes (no seré yo quien los repita aquí). Os recomiendo que leáis el artículo publicado por Antonio Burgos (maestro) sobre Lina y del que aquí os dejo el enlace ( De Lina a Roney).

He tardado unos días en hacer esta entrada porque quería mostraros aquí alguno de los nuevos diseños de esta colección, pero no hay caso, no he conseguido ninguna imagen para poder ponerósla aquí. Eso sí, tengo a la Pantoja, que el vestuario de su nuevo espectáculo ha sido confeccionado por por Lina.

La nueva colección, tiene un arte flamenco, “que pa qué”. A mí en concreto me encantan dos trajes muy clásicos y a la vez con ese aire renovado, tendencia de estos dos últimos años, que me vuelven loca.

Uno es negro con los lunares en rosa chica con un par de volantes y simplemente con la enagua de organdil en rosa que no puede ser más sencillo y a la vez más favorecedor.

El otro que he escogido es un estampado enterizo en tonos rosas, blanco y azules, con un par de volantes y unos encajes divinos en cada uno, con su organdil debajo en azul para levantar cada volante. Sencillos y maravillosos, como es Lina.

Y como diría uno que yo me sé: “Ea, hasta otra, miarmas.”